No es un amor común, que va, es realmente interesante. Es un amor con sus odios en medio. Pero así mejor, compensa. Le quiero, sin tenerle. Me importa y aun así me gusta hacerle sufrir de vez en cuando. Me encanta ver que se pone nervioso cuando no le hago caso, le encanta verme arrastrarme. Nos encanta jodernos mutuamente vamos. Es irritante cuando va de "yosoymejorquetúasíquenoteemociones" o "yolosetodoyseloquevamosaacahacer" Pero me rio, me rio muchísimo con él, y no porque sea gracioso, sino porque para decirme cosas que de verdad quiere lo hace simple sencillo y directo, sin pelos en la lengua y sonriendo con esa sonrisa perfecta que tiene, y las cosas las suelta en medio de una conversación así como si lo hubiera estado pensando antes, sin sentido, riendo y a gusto. Me rió, claro que si, y luego le respondo "si" o "no" depende de lo que proponga, pero aunque le de una respuesta negativa, el dice "¡pues nada!" y seguimos la conversación como si eso no hubiera ocurrido. Nos decimos cosas que luego se olvidan, nos decimos cosas que realmente dentro de un tiempo seguiré acordándome, como, " Si me importa que no me hables, es que, te quiero, lo demás, es secundario" Y así seguiremos con nuestros caminos por separado, sin nunca llegar a estar juntos pero queriéndole como a nadie.

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