Hay cosas, que por mucho que se intente y por mucho que se quiera no van a suceder nunca. Y me refiero a nosotros, claro. Ya sea por una razón o por otra, por otra que no sea razón, digo. Podrá llegar el día en el que, casi, sea posible. Que yo soy tuya y tu solo eres mio a días y a alguna que otra sonrisa o mirada a las tardes en las que te apetezco, que nos apetecemos. Pero ya me has regalado demasiados días así, demasiadas esperanzas que ya se resumen en noches un poco más sola. Un poco menos mía, y si cabe, más tuya. No te culpo, aunque está claro que sin ti todo sería más fácil. Menos equivocarse, menos más por ti que por mi. Menos buscarte y más encontrar otras razones mejores -o peores- por las que no dormir. Aún así no quiero que te vayas, nunca, porque mil veces he caído y mil veces más me has levantado.
Siempre he pensado que vales suficiente la pena. Y créeme, lo sigo pensando, y mil penas más que viviré por ti, seguro. Pero ahora, en ese sentido, prefiero buscar a alguien que valga antes la alegría, que no es fácil pero lo habrá , y así vivir las penas un poco menos triste, un poco menos sola aunque sea sin ti.
Buscarte en otras partes nunca se me ha dado muy bien, y después de todo este tiempo supongo que he aprendido que lo que busco en otros de ti son mil momentos que hemos y no hemos vivido, pero sin duda solo posibles contigo, y me encanta. Pero encontraré otros momentos que me harán desprenderme, poco a poco, de ese nosotros que nunca fue, o no lo fue completo, y eso, a parte de miedo por no volver a tenerte nunca, me emociona, por sentir algo más de lo poco que fuimos, que no será contigo, pero será gracias a ti.
Pesa no tener la capacidad de hacerte sentir libre estando conmigo, y después de tantas palabras sé que seguiré, muy adentro con esa esperanza casi perdida pero siempre presente de ser nosotros y no un tu y yo.
Pesa no tener la capacidad de hacerte sentir libre estando conmigo, y después de tantas palabras sé que seguiré, muy adentro con esa esperanza casi perdida pero siempre presente de ser nosotros y no un tu y yo.
Qué pena que siempre acabes siendo mi conclusión más sincera y sobretodo la más triste.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
amor