Te vas, y hasta ahora nunca me había importado tan poco todo lo malo.
Te vas y solo puedo pensar en que ya no voy a mirar tus ojos para saber de qué color se han puesto hoy.
Te vas y ya no voy a poder decirte que hueles a sudor y que te acerques, que a mi me encanta.
Te vas y ya nadie se va a morir por morderme el moflete, por hacerme rabiar, o por verme cuando habían ganas.
Tu te vas y yo me quedo, me quedo pensando en porqué te vas, en porque no te quedas aquí y nos arreglamos, que valemos la pena.
Y entonces vuelvo a pensar, y te vas porque puede que sí valga la pena, pero no es lo importante en este momento. Y es normal, la necesidad de rehacerse, de cambiar, de salir y querer mejorar, de quitarte los miedos. Yo no quepo en ese trayecto o por lo menos no de la manera que me gustaría.
Es comprensible, mis miedos contigo supusieron una carga más en vez de una ayuda. Y ojalá hubiese habido más tiempo, o más ganas, o qué se yo.
Ojalá hubieses querido hacerlo todo con alguien detrás diciéndote que puedes, y que si no puedes nos tumbamos hasta que puedas seguir, y así hasta llegar a donde quieres llegar, cuando puedas llegar.
Habría hecho lo que me hubieses pedido.
Pero tampoco me pedías nada, y eso era motivo de más miedos. Servía de más bien poco. Ni siquiera era capaz de hacerte feliz cuando estabas irremediablemente triste e irremediablemente me ponía triste yo.
Y así la bola se fue haciendo más y más grande.
Pero eso ya da igual. Porque el tiempo que no aprovechas cuando lo tienes de poco sirve arrepentirse cuando ya no está. Y sé de sobra porque mejor que yo no me conoce nadie, que lo intenté con todas mis ganas. Y no por que fuera un reto o una meta, era porque no me salía de otra manera, con lo bueno o con lo malo te quería cerca porque para bien o para mal me sentía viva y me sentía yo misma. No sé cuales habrían de ser las palabras, pero te quería de verdad lo resume bastante bien.
Pero ahora te vas y el vacío es inminente.
Te vas y yo seguiré queriendo ser maestra, seguiré queriendo un chucho y seguiré fumando porros.
Te vas y eso es lo único que cambia en mi, te vas y tu lo vas a cambiar todo.
Y espero que vuelvas.
Pero que vuelvas con la misma mirada y las mismas ganas que hace dos años, o con más. Que vuelvas con tu locura y con tus ganas de conocerlo todo, que vuelvas echando todo esto mucho de menos. Y da igual la manera. Está claro que no puedo asegurar seguir aquí queriendo que me llenes con todo eso, tampoco creo que vuelvas con ganas de llenarlo. Pero seguiré aquí por lo menos para ver cómo lo conseguiste y disfrutar ese avance que durante tanto tiempo estuve esperando. Y es que de la manera que sea volver a verte a ti, y a todo lo que te hace ser tu me dará el respiro que necesito, el de verte feliz claro.
Eres fantástico y yo lo ví. Y yo lo veo. La situación es la que es, pero tu esencia sigue estando ahí.. Y lo sé por que te asomabas de vez en cuando y me dabas la vida.
Te vas y ya solo puedo desearte suerte y como mucho, que no me olvides rápido. Vuelve con las pilas llenas. Tienes a mucha gente espectante de volver a verte, a ti con todo lo que supones.
Te quiero muchísimo y aún más te voy a echar de menos.
(sigo jurando que habríamos valido la pena)
Te vas y solo puedo pensar en que ya no voy a mirar tus ojos para saber de qué color se han puesto hoy.
Te vas y ya no voy a poder decirte que hueles a sudor y que te acerques, que a mi me encanta.
Te vas y ya nadie se va a morir por morderme el moflete, por hacerme rabiar, o por verme cuando habían ganas.
Tu te vas y yo me quedo, me quedo pensando en porqué te vas, en porque no te quedas aquí y nos arreglamos, que valemos la pena.
Y entonces vuelvo a pensar, y te vas porque puede que sí valga la pena, pero no es lo importante en este momento. Y es normal, la necesidad de rehacerse, de cambiar, de salir y querer mejorar, de quitarte los miedos. Yo no quepo en ese trayecto o por lo menos no de la manera que me gustaría.
Es comprensible, mis miedos contigo supusieron una carga más en vez de una ayuda. Y ojalá hubiese habido más tiempo, o más ganas, o qué se yo.
Ojalá hubieses querido hacerlo todo con alguien detrás diciéndote que puedes, y que si no puedes nos tumbamos hasta que puedas seguir, y así hasta llegar a donde quieres llegar, cuando puedas llegar.
Habría hecho lo que me hubieses pedido.
Pero tampoco me pedías nada, y eso era motivo de más miedos. Servía de más bien poco. Ni siquiera era capaz de hacerte feliz cuando estabas irremediablemente triste e irremediablemente me ponía triste yo.
Y así la bola se fue haciendo más y más grande.
Pero eso ya da igual. Porque el tiempo que no aprovechas cuando lo tienes de poco sirve arrepentirse cuando ya no está. Y sé de sobra porque mejor que yo no me conoce nadie, que lo intenté con todas mis ganas. Y no por que fuera un reto o una meta, era porque no me salía de otra manera, con lo bueno o con lo malo te quería cerca porque para bien o para mal me sentía viva y me sentía yo misma. No sé cuales habrían de ser las palabras, pero te quería de verdad lo resume bastante bien.
Pero ahora te vas y el vacío es inminente.
Te vas y yo seguiré queriendo ser maestra, seguiré queriendo un chucho y seguiré fumando porros.
Te vas y eso es lo único que cambia en mi, te vas y tu lo vas a cambiar todo.
Y espero que vuelvas.
Pero que vuelvas con la misma mirada y las mismas ganas que hace dos años, o con más. Que vuelvas con tu locura y con tus ganas de conocerlo todo, que vuelvas echando todo esto mucho de menos. Y da igual la manera. Está claro que no puedo asegurar seguir aquí queriendo que me llenes con todo eso, tampoco creo que vuelvas con ganas de llenarlo. Pero seguiré aquí por lo menos para ver cómo lo conseguiste y disfrutar ese avance que durante tanto tiempo estuve esperando. Y es que de la manera que sea volver a verte a ti, y a todo lo que te hace ser tu me dará el respiro que necesito, el de verte feliz claro.
Eres fantástico y yo lo ví. Y yo lo veo. La situación es la que es, pero tu esencia sigue estando ahí.. Y lo sé por que te asomabas de vez en cuando y me dabas la vida.
Te vas y ya solo puedo desearte suerte y como mucho, que no me olvides rápido. Vuelve con las pilas llenas. Tienes a mucha gente espectante de volver a verte, a ti con todo lo que supones.
Te quiero muchísimo y aún más te voy a echar de menos.
(sigo jurando que habríamos valido la pena)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
amor