The only reason I would kick you out of bed would be to fuck you on the floor.

jueves, 3 de agosto de 2017

Los hombres siempre creen que son ellos los que nos follan a nosotras, y qué equivocados están. Y es que hay  mujeres que se follan a hombres sin ninguna otra finalidad solo por que les ponen cachondas. Porque las hay igual que los hombres, que follan por follar (¡eyyy tio si! ¡que somos humanas!, ¡también nos gusta el placer!).
Pero también hay otras u otra (¿yo?), que salimos a follar sabiendo que nadie nos va a arreglar, que no va a ser quien queremos que sea. Que lo hacemos sabiendo que no vamos a encontrar lo que queremos; ¿y qué?.
Hacemos lo que sabemos que la persona que nos rompió nunca quiso que hiciéramos. Porque no buscamos que nos quieran, buscamos que el que no va a volver le duela cada estampida en la cama de otro, aunque no lo sepa. Porque salimos sabiendo que nos vamos a follar a alguno que querrá más que follar, y no va a conseguirlo. Es como una especie de reivindicación al amor, lo conocemos y duele.
Así que nos llevamos mejor con el sexo, que no duele, pero tampoco llena.
Así el amor pierde en la cama de otros tantos. Porque los orgasmos son el prólogo del amor, hasta que encontremos a otro que vuelva a hacer historia. O eso creíamos.

O eso creía:

Lo hiciste bien. Lo hiciste tan bien que ahora sé que si hiciese lo dicho lo único que conseguiría sería querer lo nuestro aún más. Sin duda a estas alturas no puedo permitírmelo. Te echaría tantísimo de menos. El mero hecho de recrearlo al escribirlo es angustioso, no me gustaría saber cómo sería que otras manos me tocasen mientras yo estoy pensando dónde están las tuyas.

Y es que entre tanta mierda crecieron las flores más coloridas, grandes y bonitas del mundo.
No hay boca, no hay cuerpo, no hay sexo que ahora mismo pueda quitarme de la cabeza las flores de la confianza, las ganas, la complicidad y la desvergüenza. La flor de los besos que provocaban mil sensaciones, y una especial sensación de necesidad de comerte. La flor de la risa que estaba muy ligada a la de la desvergüenza claro. Y la del sexo, joder. Cómo echo de menos todo lo que implica y sobretodo tu cuerpo y cómo te mueves, cómo me tocas, cómo me miras, cómo me comes...

Pero me he desviado del tema. La mierda subió tanto que cuando nos llegó a la cara te sudaron la polla las flores. Y es normal, yo lo de haber seguido escarbando mierda a ver si las veía mejor es para hacérselo mirar. Sobretodo si lo haces sola. Y no es culparte, eso sería muy cerdo por mi parte. Mi momento para esto habría sido cualquiera. Para ti este momento era el peor de todos. Y tampoco sabía cómo, ni me dejaste ayudarte. Pero eso tampoco es culpa tuya, y si hay algo que si que lo es y no era solo el mal momento prefiero no saberlo.

Hace un mes aproximadamente que dejamos el campo de batalla. Ya no tenemos ni mierda ni flores. Ya no nos tenemos, y bueno, ahora toca reconstruirme y reconstruirte en mi cabeza. Supongo que la situación debería de ayudar pero esto de verte casi a diario y tratarte y ver cómo me tratas, de hacer cómo si nada, cómo si ya te hubiese casi reconstruido; un amigo, un buen amigo, me resulta desagradable y hasta violento. Pero también necesario. Es la primera vez que me limito a afrontarlo y con el tiempo esperar a asumirlo . Creo que es lo más sano, doloroso también, pero sano.

Supongo que por lo menos tengo que alegrarme de haber cambiado el cómo superar estas mierdas. Puedo decir que estoy orgullosa de mi. Ya podré follar por follar cuando no prefiera follarte a ti en mi mente.

Gracias por conducirme a esto.



*Edición de un mes después*
Sé que dije que prefería no saberlo si había otra razón que no fuera el momento.
Cada vez tengo más claro que esa razón era la de menos. Y a pesar de que me duela en el alma sé que así todo se andará antes y mejor.
Adeu.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

amor